lunes, abril 30, 2007

Arte y vida cotidiana

Me gustaría ver reproducida en un entorno como el de las paredes del MALI (Museo de Arte de Lima) la experiencia de la norteamericana Jenny Holzer. Los letreros luminosos de la artista se han encargado de proyectar sus inquietudes de corte conceptual desde fines de los años setenta. En una serie de ambientes públicos de las ciudades que forman parte del circuito mayor del arte contemporáneo, se ha leído así de Holzer: "La alienación produce excéntricos o revolucionarios". "Es de tu propio interés encontrar el camino de volverte tierno". "¿Qué ha de salvarnos ahora que el sexo no lo ha hecho?". "Protégeme de lo que yo quiero".

Más allá de copiar iniciativas de las metrópolis diré haciendo eco de la propuesta de Gustavo Buntink, crítico local presente en el Seminario Internacional de Curaduría que se llevó a cabo la semana pasada en Lima, que se trata de recrear propuestas sin límites ni de espacio ni de tiempo.

Coincido con Buntinx en la necesidad de forjar un arte mestizo que contribuya a poner a flote la autoestima local. Al fondo hay sitio dice el crítico, usando al expresión de los cobradores de los micros. Una invitación a hacer a un lado la visión del arte como interés de una elite para rescatar su valor en la vida cotidiana. Asimismo una manera de librarse de complejos y recordar que estamos vivos. El arte colonial no es el único arte en estas tierras.

Volviendo a la idea que pongo en circulación. Bien pudo acompañar la exposición del también artista conceptual On Kawara durante el 2006 en el MALI. Otra vez será. La variedad de frases, lemas, preguntas o aforismos que podríamos leer tiene un perfil inagotable. Se me ocurren algunos textos de tono tan irreverente como naif.
  • Burócrata te necesitamos, pero se buenito.
  • Microbusero, Lima te ama pero tienes varios defectos.
  • En los semáforos trabajan los adultos del mañana. ¿Todos van a ser acróbatas y malabaristas ?
  • ¿Por qué nuestro Presidente sigue engordando?.
  • "El Comercio" cree que todos queremos ser estrellas".
  • “Compartir, intercambiar, tener presente al otro".
  • "No vuelvas a decir: No sabe ud. con quien está hablando".

jueves, abril 26, 2007

Fiera salvaje



André Derain (1880-1958), autor de estas imagénes, fue identificado hacia 1905 junto a Maurice de Vlaminck y Henri Matisse, como un fauve. Del francés, una fiera salvaje. Pintaba como tal, decían los críticos. Pretendo que sus pinturas difíciles de digerir en su época, coloreen mi ánimo en una Lima que ha amanecido gris. Sumen ustedes que desde hace dos días un troyano se pasea en mi PC como Pedro en su casa. La prueba es que hasta se multiplica si quiero hacerle un delete. El fulano enlentece mi rutina de trabajo y aunque el técnico ha logrado pasar ya toda mi información al disco D y me ha dicho que no voy a perder más que los mensajes de Outlook, me siento de capa caída. El reformateo de C será todavía el sábado.

En cuanto a mi fauve favorito, usaba colores puros desparramándolos sobre el lienzo irregularmente. Le importaban poco la perspectiva y las figuras realistas. Estaba en realidad, más cerca del delirio que de ninguna otra cosa, aunque en una época posterior se volvió más sosegado.

Ninguna duda de que prefiero su fiereza a la del troyano.

miércoles, abril 25, 2007

No somos lo que parecemos

Por lo general ciega, sorda y muda respecto a la agenda televisiva, he llegado a ver no hace mucho algunos capítulos de"Desperate Housewives", la serie que la cadena ABC lanzó el 2004. Le seguía el rastro a Felicity Huffman, la protagonista de "Transamerica" una película hecha hace dos años que recién se ha exhibido en Lima. Trata de las tribulaciones de un transexual que se ve obligado a hacerse cargo de un hijo cuya existencia ignoraba. La noticia le llega justo antes de la operación que ha decidido hacerse para transformarse en la mujer que siempre quiso ser.

Me había gustado la actuación de Huffman y quería verla en el papel de una de las cuatro desesperadas de la serie de tv. No contaba con sentirme seducida por la creación de Mark Cherry. Una suma de entretenimiento ironía y drama que va más allá de historias en la cuales la protagonista sufre lo indecible hasta que llega el colorín colorado.

Las mujeres de Wisteria Lane nos dicen desde un inicio que no somos lo que parecemos. Uno queda en libertad entonces de hacer su link mental a Freud o a algún capítulo de crítica cultural. ¿El tema? La simulación a la que sin querer queriendo nos obliga el hecho de vivir en sociedad.

Los capítulos van precedidos de imágenes del mundo de la "alta cultura". "El matrimonio Arnolfini"(1453) del holandés Van Eyck, "American Gothic" del estadounidense Grant Woods (1930) y algo de los diseños del también artista made in USA, Roy Lichtenstein (no es exactamente el que ven aquí) .


A celebrar que de tanto recordarnos lo ajeno que suele ser nuestro interior a la visión más superficial de lo establecido, tal vez llegue un momento en que equilibremos con más armonía nuestra existencia humana.