Según algunos, basta estar vivo para dar por descontado que la vida va y viene a su alrededor. No figura por lo mismo en los ítems de una conversación usual, hacer notar expresamente ese estado del organismo que es la vida. De mi parte, suelo acusar recibo de estar viva cuando algo logra hacerme sentir particularmente involucrada. Podría decir también conmovida, como me ocurrió al escuchar de boca de un médico joven, el diálogo que mantuvo con uno de sus pacientes. Éste último, un hombre mayor se había fracturado una pierna y estaba hospitalizado en una clínica a la espera de ser operado. El médico que pasaba visita, había entrado a su cuarto para preguntarle cómo estaba y si había algo que le hubiera molestado en las últimas horas. La respuesta fue poco usual. Más bien doctor, dígame usted cómo me encuentro. Desde la tarde de ayer no sé bien quién he sido. Sé en cambio que en algo he trabajado, pero no recuerdo en qué. Me gustaría saber cuál ha sido mi profesión. El médico se tomó el tiempo para dialogar. Acompañó al paciente, valorando su peculiar capacidad para referirse a lo que le ocurría. Fue todo un indicio para pensar que se trataba de un problema de pérdida de memoria temporal, antes que de una demencia por razones de edad. La situación podía deberse a la ansiedad que suele preceder una operación, o al efecto de algún medicamento, sin descartar que tales acontecimientos le llegaban en plena vejez. El joven doctor me comentó que el anciano le pareció un hombre de una inteligencia singular. No recordar no es igual que no pensar. En cuanto a mí como decía, el relato me hizo sentir viva. Paradójico como tantas cosas, si se tiene en cuenta que la vida del paciente, como hombre mayor, iba camino de apagarse.
viernes, junio 12, 2009
jueves, junio 11, 2009
Una forma de mirar
Si se trata de mostrar imágenes que apelen a la tradición para ubicarlas en un contexto actual, he aquí un ejemplo en este par de fotografías del español David Trullo. El artista invita a rememorar a Caravaggio (1571-1610) y Mantegna (1431-1506), pero la comparación de épocas a través de la tecnología aplicada al arte, conduce más allá del paso del tiempo. La sensibilidad contemporánea cuenta con un arsenal de información para mirar en hondura ambos referentes visuales. Si Medusa era un personaje femenino, identificado incluso por algunas feministas con la ira de la mujer, ¿por qué en el trabajo de Trillo aparece como hombre? ¿Y por quién ha muerto este joven, teniendo en cuenta que desde la óptica del psicoanálisis la Medusa simboliza la castración? Cerrar los ojos parece ser un buen remedio frente a lo que no se quisiera saber, sólo que al precio de morir. Será que al decidir vivir no es finalmente tan malo arreglárselas para saber (lo que fuera).
miércoles, junio 10, 2009
Un pesar más allá de lo establecido
¿Será algo malo crear un espacio de belleza en un mundo tan cruel? la pregunta hecha por el filósofo Arthur C. Danto sigue las huellas de otra: ¿Qué tiene que ver la belleza con el arte? Si hubiera que decirlo al estilo de un SMS (servicio de mensajes cortos) diría que los griegos amaron lo bello, el Renacimiento hizo renacer el mismo ideal y el Romanticismo de inicios del XIX lo reconfirmó. Fin del envío telefónico para agregar que el vínculo entre belleza y arte no ha sido continuo en la historia del arte, y que tras un período casi de divorcio, el lazo volvió a establecerse. Como para tener en cuenta, que el valor de lo bello es sólo uno más (puede haber arte feo, no sentimental, más bien frío, de ideas, siniestro, inspirado en los desechos -nuestros desechos- etc.). He aquí sin embargo, que la belleza, dice Danto, es imprescindible para la vida. Me ocupo del tema a cuenta de los malos días que se viven aquí. Indigna la falta de aptitud del gobierno para manejar situaciones conflictivas. Las muertes producidas en la amazonía peruana han sido provocadas por el desentendimiento entre las comunidades indígenas y el poder político. El detonante fue el acuerdo sobre el uso de recursos naturales hecho por el gobierno con empresas extranjeras, sin convocar a quienes van a vivir en suelo y carne propios sus consecuencias. Expreso antes que un deseo de evasión, un pesar que no renuncia al deseo de buscar la vida más allá de lo establecido.
Imágenes: Harry Chávez, Blas Isazi.
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