lunes, marzo 29, 2010

El arrullo del mar




A punto del cierre de la temporada veraniega 2010, acabo de darme con una foto. Fue tomada hace dos años, también a fines de marzo, en una playa al sur de Lima. Me llamó la atención la actitud despreocupada de la mujer. Su mano puesta sobre el bebe que cuida. Qué manera tan poco local de disfrutar de un espacio público me dije. Tiene pinta de europea, estadounidense o australiana. De ningún modo aparenta ser limeña y menos mazamorrera. Me detuve en el tono blanco de su piel y en el color rojo del coche. En el cuidado prodigado a un nuevo ser por parte de una madre biológica o quién sabe adoptiva. Nadie te lleva de aquí dice con su gesto, pero démonos un descanso. Sólo eso. Un descanso arrullado por la brisa del mar. Como si la mujer expresara sin proponérselo, la responsabilidad placentera de cuidar a alguien que crece. Ni siquiera por un segundo hace suponer que se trata de una tarea pesada.