jueves, noviembre 13, 2008

La luz que viene de adentro


Hoy no tengo ideas. ¿Puede ocurrir no? Será que es muy tarde y vengo de ver una pieza de teatro que me dejó malhumorada. ¡Tres horas sentada en una butaca! Ni la estirada de piernas del intermedio tras los primeros noventa minutos funcionó. A pesar de algunas buenas actuaciones, `Amadeus´ dirigida por Jorge Chiarella me resultó muy lineal, y en ningún momento me deparó los estremecimientos sensorio-conceptuales de rigor. Quiero decir esos oh, uay, uggg, nooo del arte. Lo sabemos. Las buenas intenciones de una producción no bastan. El guión bueno, sin descartar la invitación nada explícita de Shaeffer a perpetuar el mito de los hombres genios (Mozart) y de los malísimos (Salieri). A su historia le falta piedad por el género humano y bastante más de humor o siquiera algo de ironía. En fin, veré tras el sueño como doy curso a esta carencia de ideas. Quien sabe mis personajes internos me enciendan una luz. Esa que viene de adentro.

Imagen: Atelier Van Lieshout.