lunes, octubre 23, 2006

La mudanza y La Ribot


Mi cambio de domicilio como se dice en lenguaje burocrático, ¡sí me he mudado!, me ha puesto en contacto con una ruma de papeles. Entre ellos, con una nota sobre La Ribot, bailarina y performer de origen español a quien vimos en Lima hace unos años. Escribí entonces que su estilo en “Las muy distinguidas”, le paraba a uno los pelos. La mujer esperaba a la audiencia recostada en el suelo de una galería, completamente desnuda. Se había teñido el vello púbico color violeta y escrutaba a cada uno de los espectadores desde la entrada.

El tabladillo en el que nos acomodábamos hacía recordar la galería de un circo, pero quienes actuábamos éramos nosotros. La mirada interrogadora de La Ribot nos hacía sentir arlequines de una existencia poco examinada. ¿Por qué íbamos tan puestos?, ¿y adonde?

En medio del shock se me vino a la cabeza una frase de Jack Kerouac, el escritor del beat norteamericano: “Prefiero ser flaco que famoso”. Me dije que La Ribot era flaca y sin embargo apostaba a ser famosa. Supongo que me equivoqué. La trangresora no ha captado la atención de los medios que convierten personajes o eventos en agenda del día. El mundo más allá de los paparazzis y la caja boba, es el registro de una artista que surca la exploración contracultural. Basta navegar por la web de La Ribot para constatar que sigue en lo suyo.

En estos días se presenta en Madrid con sus “40 espontáneos”; ojala que con la misma frescura de mis recuerdos. En una de sus piezas asumía la identidad de un electrodoméstico: “Hembra de 38 años, volumen máximo, potencia mucha”; al cual trataba de activar leyendo su manual. “Desplegar el aparato, doblarlo por sus extremos…”

Ahora veo claro. Mi reencuentro con la artista del perfomance ha sido un pretexto para librarme de las rigideces de la mudanza. No todo es ir de aquí para lla, el arte es una manera de vivir un presente más amable.

2 comentarios:

Eloísa dijo...

Gracias por la info, no conocía nada de La Ribot. Una pena que haya actuado justo este fin de semana en Madrid, ya estaba yo toda dispuesta para ir a verla. Un abrazo, Eloísa

Lichi Garland dijo...

Eloísa, te cuento que la mujer vale el esfuerzo. La Ribot se presenta el 22 noviembre en el Teatro Camoes Lisboa. En Europa os tenéis unos a otros a tiro de piedra, ¡je!. En esta parte del globo en cambio y como decía el peruano Eielson, es difícil amanecer en Santiago, tomar un vaso de leche en La Habana o respirar en Bogotá. Un abrazo, Lichi