jueves, junio 12, 2008

Autonomía loca

Les cuento hoy de "La isla de las flores", un corto cinematográfico dirigido por el brasilero Jorge Hurtado que data de 1989 y que recién veo. Una fina, lograda y hasta inexplorada ironía sobre una de las más grandes paradojas de la sociedad humana. El planteamiento de Hurtado muestra el sistema en el que vivimos como una entidad que parece haberse independizado de la conciencia y la voluntad generales. Su autonomía loca se expresa en la manera de administrar el destino de las diferentes clases sociales. De un lado están los humanos que consiguen trabajo y con ello el dinero que les permite comprar productos para alimentarse, y de otro los que por falta de medios se entregan a consumir sólo restos. El corto lo dice sin ocultamientos. La basura que desecha uno de los géneros más vapuleados del planeta: el de los cerdos, sirve para alimentar a humanos paupérrimos.

La tal isla es un vertedero en Porto Alegre, de allí que vayan y vengan camiones que descargan sus tolvas en una zona también aprovechada como criadero de cerdos. Los propietarios de las porquerizas aprovechan los desechos para criar a sus animales. He aquí que lo que no les sirve es recogido por los mencionados humanos paupérrimos.

La narración del corto está hilvanada por la producción de tomates con términos de pulcritud científica (todos los humanos tenemos un teleencéfalo altamente desarrollado y el pulgar oponible, sin embargo...).Ciertamente un documental preocupado por el ambiente y sus habitantes que se transmite en un sólo aliento al espectador. Con varios premios en su haber, el corto fue criticado desde posturas antagónicas. Para unos resultaba un "manual para analfabetos" o "extraterestres" que no sabían nada de los humanos. Para otros, "una película política que hace reír con sarcasmo del inicio al fin".

Cosa de ver "La isla de las flores", corto que encontré hoy en Lado B, una cyber publicación que recorro a menudo.

Imagen: Daniel Canogar.