jueves, septiembre 04, 2008

Jugando en la calle


Caminar bajo la lluvia con el paraguas adecuado, no tiene porqué ser una experiencia ingrata. Menos si un deambular confiado nos depara el contacto con un clown. Salida de una tienda, la figura se me colocó delante y entre sonidos que interpreté como un solo de amistosas onomatopeyas que buscaban llamar mi atención, comenzó a doblar el globo que tenía entre las manos. El resultado fue el racimo de uvas color violeta que me obsequió. Alcancé a hacerle una foto antes de que la clown, tardé en darme cuenta de que era mujer, me hiciera adiós con la mano y se perdiera entre la gente. Hubo química supongo, porque luego de un rato al volver una esquina y reencontrarnos me lanzó renovados jya ji yu y unas k, s, t, h siempre sorprendentes para una lengua como la nuestra por completo ajena a los sonidos aspirados. Lo que ocurrió entonces fue casi automático, quien sabe emergió alguno de mis otros Yos. Extraje el racimo que había colocado en mi cartera y mostrándoselo me sumé al juego de reproducir sonidos rimados. Si acaso tengo que advertirlo, desde mi desconocimiento absoluto de lo que es hablar japonés. Hilvané así y al mismo volumen alto y expresivo como nos suena la lengua oriental, una suma de otachitasulais, forais, jios jios para terminar con un par de mitsubishis, que más que por la marca del carro tenía en la memoria por una canción de Juan Luis Guerra. Qué hice, atiné a decirme solo después, ojalá no lo tome a burla. Felizmente no. La clown me cogió las dos manos sonrió y en el instante en que una fantasía loca me decía que me estaba invitando a formar parte de su show, dio media vuelta y se fue. Ah ah, dije yo, esto no termina aquí. Fue así que la seguí y desde entonces...já, lo cierto es que me divertí. Gocé como un gato y mas allá como dice una amiga que practica el Aikido. La frase es una traducción digamos que bastante libre, del arigato gozaimashita. Ella y su grupo se dicen a la salida de sus prácticas, domo arigato gozá mastá. Podrían darse una vuelta por acá, ¿no?