miércoles, octubre 01, 2008

La grieta


Me interesan estas tres afirmaciones ofrecidas en distintas oportunidades en lo que va del año, por el director del Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, Manuel Borja Villel. La primera se refiere a lo ocurrido en el mundo a partir de los años ochenta, la segunda hace mención a la cultura del espectáculo y la tercera trata el tema de las élites.

1-Desde los años ochenta han pasado cosas decisivas, la caída del Muro de Berlín, la globalización económica, Internet, la expansión de las nuevas tecnologías, y esto hace que nuestros modos de relacionarnos hayan cambiado. El modo lineal responde a una visión donde hay un centro, los países occidentales, y una periferia, el resto del mundo. Pero esta visión ya no se corresponde con la realidad, donde hay muchos puntos importantes por distintas razones. El Reina Sofía tiene que ser un nodo en el que confluya el arte del territorio español, de Europa, de Latinoamérica y del Mediterráneo. Además, es mucho más interesante pensar en una historia con múltiples raíces y narraciones, y donde la pintura, escultura y el cine del siglo XX se expongan en un mismo contexto, porque realmente surgieron así.
2-¿Qué tiene en contra del espectáculo?
-Bueno, si somos exhaustivos, espectáculo es todo, también una 'performance'. Pero la cultura espectacular es otra cosa. Hay una expresión en inglés, 'cheap thrill', que se refiere a algo que te emociona rápidamente pero luego esa emoción no se sostiene cuando miras el fenómeno con más detenimiento. Si soy un artista, voy ahora a las salas y me corto una oreja, seguro que me mira la gente, aunque el hecho en sí no me parece muy interesante. Y cuando haces una cosa para que se consuma, fabricas mercancías y no generas lugares donde la gente intercambie ideas y opiniones. La cultura del espectáculo es reaccionaria porque va en contra de las intenciones de la modernidad de crear espacios donde se pueda ejercer la libertad. Es una vuelta a las cadenas.
3-A lo mejor es que los museos tienen que ser minoritarios, que no elitistas, y no pasa nada. Juntando muchas minorías se puede formar una mayoría muy interesante.


Imagen: Instalación " Shibboleth" que la artista colombiana Doris Salcedo (1958) presentó en la Tate Modern de Londres en setiembre 2007. La palabra hebrea alude a la discriminación de un grupo humano por otro (la idea se expresa en los 167 metros de extensión que la grieta hace en el piso).