martes, octubre 07, 2008

La indiferencia hace daño


Si desde su fundación hace más de cuatro siglos, el restaurante parisino "La tour d´argent" ha convocado las miradas por su magnificencia y precios imposibles, en setiembre último pasó a ocupar las primeras planas de la prensa por otra razón: la toma del local realizada por decenas de inmigrantes, entre ellos algunos ayudantes de cocina del mismo restaurante. Una manifestación pacífica en regla que fue desalojada de acuerdo al código previsible del no sé-no opino del dueño del local. Claude Terrail, heredero del mítico local donde se saborea el ´Pato a la sangre´ manifestó que no estaba al tanto de que sus trabajadores fueran ilegales, así que se había sorprendido con su gesto. Un pedido a la Prefectura parisina para que los declare residentes legales procedentes de Mali. Obtuve la imagen del blog de Rafael Argullol quien ironiza la escena. Le recuerda dice, a ´La balsa de la medusa´del romántico Theodore Gericault. Una imagen que recreaba el naufragio de una embarcación francesa en mar africano. En este caso los náufragos se aferran a la balsa gastronómica para invocar el poder de los medios. El señuelo es evidentemente el contraste. Al lector le toca registrar la perturbación sin saber bien adónde dirigir su sentimiento. Tal vez sea cosa de actuar en el pequeño mundo que nos rodea. Hacer caridad, esbozar una sonrisa. Sino la lucha política comenzando por casa. Quiero decir en la propia psique. La indiferencia hace daño.
Imágenes:
En "La Tour d´argent, 2008; Gericault, 1819.