martes, febrero 13, 2007

Hace falta la falta

Buena parte de los humanos echa de menos la inocencia que rodeó su vida durante la infancia. Hay otra parte cuyo balance arroja un saldo negativo. Es cuando se lleva en el alma cicatrices, como dice el vals. Tanto da. La autodeterminación para enfocar el futuro, surge menos de unos primeros años en los cuales todo muy bien todo muy fino; o donde reina la tragedia, que de aquellos donde se percibe alguna falta. Para ejercitar el trabalenguas: hace falta la falta, siempre que ésta no sea de confianza.

Poco se logra sin fe en la vida y sus avatares. Una fe laica, con dudas y en uno mismo que si algún opuesto hay que colocarle es la conducta wannabe. La del I want to be (yo quiero ser) como XX, es decir imitar a la estrella de turno, al conocido o conocida que impone la moda y en quien se proyecta la fantasía de que le va como a nadie.

¿El futuro sucede en razón de lo que hacemos o dejamos de hacer para que suceda? Si hay un ejercicio que puede servir para averiguarlo es el ubicar un momento del pasado para recordar como veíamos el futuro. Tensar la memoria y examinar nuestros sueños, nuestra confianza y/o agradecimiento ante los hechos que nos sucedían sirve como punto de partida. Luego hay que mezclar lo recordado con el ingrediente suerte y agregarle un par de cucharadas de lo que hicimos cuando ésta nos fue adversa. El infortunio sabe operar también como consejero.

El filósofo Danto observa que una vida bien vivida no es un relato programado. Son los accidentes los que hacen que una biografía merezca ser escrita y leída. Se me ocurre que los blogs nos ayudan a practicar esa falta de predecibilidad. Cada mañana cuando dispuestos a referirnos a algo en particular, nos preguntamos por lo que ha sido nuestra vida las últimas venticuatro horas. Lo que salga de la propia escritura es, a su manera, un premio por alejarse del modo de existencia wannabe.

Imagen : Cy Twombly, 1968

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa entrada. La sutileza de tus palabras es extremadamente sensible. Gracias por compartir tan esperanzadores pensamientos.
Un saludo

Lichi Garland dijo...

Gracias,gracias.

Eloísa dijo...

Me ha costado entender lo del wannabe, qué lentita estoy, primero iba a buscarme uno y ahora que creo que he entendido lo que es pues va a ser que no. Supongo que lo más interesante de vivir es poder ser uno su propio wannabe. Yo creo que lo más debe ser levantarte cada día sintiendo I wanna be myself. Ahí vamos. Gracias Vista flaca. ;-)

Lichi Garland dijo...

Pasando al pop, Eros Ramazzotti tiene una tonada que dice, ser humano es lo que quiero ser.Está bueno eso de:quiero ser yo misma.Se sufre pero se goza.