miércoles, mayo 07, 2008

El descubrimiento del inconciente


Un día como hoy nació Sigmund Freud. El año fue 1856 y la ciudad Freiberg Moravia, actual Checoslovaquia. Creador del método para avizorar el inconsciente, las asociaciones libres, su destino sería, al decir de él mismo, el de un agitador del sueño de la humanidad. El psicoanálisis nos puso frente al hecho de no gobernar ni nuestra propia casa, la del cuerpo y la mente, sujetos como estamos a impulsos de los que sólo con un arduo trabajo psíquico podemos dar cuenta. Según Peter Gay, uno de los biógrafos más confiables de don Sigmund, "por cada adorador que lo aclama como un Colón, hay un detractor que lo escarnece como a un Cagliostro". Observa el autor, que no pasa con otras personalidades de la historia, pero en el caso de los defectos de Freud "se han aducido como prueba concluyente de la bancarrota de su creación".


Otrosí digo. Tan casuales como pueden ser los hechos casuales, me di con esta imagen del futurista italiano Tullio Cralli y habiendo recordado la fecha, me hizo pensar en Freud. El personaje pilotea como podría hacerlo un terapeuta y/o el propio paciente cuando sabe ya de que se trata, el acercamiento de su nave a una ciudad. Quise creer que se tataba de una inmersión en el inconsciente, ese lado oscuro de la psique que devela sus formas, misterios y verdades sólo sobrevolándolo o acaso internándose en él por horas de horas a lo largo de la vida.

Se ve que no creo en la bancarrota del psicoanálisis...aunque tampoco adoro a Freud, ni siquiera a Colón, pese a que he conocido en este caso su hermosa ciudad en la costa de Génova: Cogoletto. Del conocimiento del propio inconsciente no creo que uno deba andar por ahí dando pruebas. No. Basta disfrutarlo y/o sufrirlo. En todo caso, transformarlo en una fuente de creatividad.