martes, mayo 20, 2008

Picasso en 1901


Me interesó rastrear la fecha en la que el malagueño Pablo Picasso (1881-1973) dejó de firmar como Pablo Ruiz Picasso y se decidió a usar únicamente el apellido materno. El cambio se produjo alrededor de 1900, aunque todavía con vacilaciones como se observa en esta colección de pinturas fechadas todas ellas un año más adelante. Uno se asombra de la variedad y cantidad de material producido en un lapso tan corto por el prolífico pintor español, más todavía si se toma contacto con la cantidad de obras que constituyó el legado de una vida de noventa y dos años.

Digan ustedes ahora, si es o no una cuestión aparte que después de la muerte del pintor su apellido se convirtiera en una marca oficial. Los herederos del artista lo vendieron a empresas comerciales de carros, cognac y hasta encendedores, amén de los perfumes conocidos con el nombre de su hija Paloma Picasso. En un artículo periodístico de hace unos años, encontré una pregunta que hago mía. Tras corroborar que los negocios de la administración Picasso conformada por medio hermanos y demás parientes se hicieran en medio de litigios podríamos preguntar: ¿qué hace que el nombre Picasso nos haga comprar cualquiera de los productos mencionados?

El autor del artículo publicado en El mundo comenta que los herederos del nombre de Picasso serán sus dueños hasta el año 2023. Después, como en el caso de la música de Beethoven, pasará a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.