viernes, agosto 15, 2008

Caza de imágenes

Las misteriosas capas de las que estamos hechos. Podríamos identificar unas con lo que nos sucede y otras con los sueños, pero ¿y aquellas que por un momento atraen nuestra atención sin lograr grabarse lo suficiente en la conciencia? Me pasa con imágenes que encuentro en la Red y aunque me haya dicho en principio que debo ser cuidadosa para guardar sus señas, al volver a ellas y leer el título con el que las he registrado, no me dicen nada. Sencillamente no recuerdo el entorno al que pertenecen y es que la anotación que he colocado yo misma al pie de la imagen es insuficiente para ubicar su origen. Sucede entonces que intento seguir sus huellas a través del historial de la PC, pero por alguna razón vuelvo de la exploración con las manos vacías. Sigue que como si las susodichas imágenes pudieran expresar su resentimiento, comienzan a venirme con frecuencia a la cabeza. Aquí les muestro una que se me ha instalado ya varios días. Tranquila me digo, que te habitará sólo hasta que reanudes la caza de imágenes, un momento en el que una vez más me diré respecto a las leyendas del material que me interesa conservar, ¡se cuidadosa! Para evitar en todo caso una posible invasión de imágenes que clamen por mi preferencia, he resuelto dejarlas en un archivo que he titulado ´no me importan menos´. Esas historias del cazador que resulta cazado me han dado siempre escalofríos.