jueves, agosto 21, 2008

Descifrar un gato

Voy y vengo por los lienzos de un joven pintor local con talento, que me ha pedido escriba unas líneas a propósito de su próxima muestra. Me detengo en el pulso que imprime en sus pinceladas, en la manera en que distribuye el espacio habiendo elegido como constante la presencia femenina, o, me dejo llevar por el colorido. Detecto las tonalidades elegidas para lograr sea la bruma, sea el efecto de luz en busca de un contraste. Formulo un par de ideas sobre el estilo en el que el artista parece sentirse más cómodo y lo que se puede intuir de él en los rostros de las mujeres que le hacen de modelos. Donde me quedo atracada es en los gatos. Uno, dos, tres, hasta cuatro de esos seres que no son más silenciosos que los espejos como decía Borges, figuran en sus cuadros. Será que una vez tuve una gata que me dejó confundida. Desapareció sin advertirlo y supongo casi trotando por los techos de los vecinos. Había recibido un grito. ¿Sería coincidencia? Una amiga con quien compartía el departamento, encontró a Thais saboreando un filete humeante sobre la mesa humana y no supo lanzarle un ¡no! menos alarmado. Los segundos que tardé en aparecer en escena me permitieron ver sólo la cola de Thais deslizándose por la puerta vaivén de la cocina y nunca más.

Como fuera, no bien decido explorar el mundo-gato resulta que comienzo a disfrutar del lenguaje poético de Neruda. Entre otras evocaciones, el poeta identifica a su animal como mínimo tigre de salón, el viento del amor a la interperie, la fiera independiente de la casa, un arrogante vestigio de la noche, la insignia de un desaparecido terciopelo, pero concluye que no puede descifrar a su gato. ¿Será porque los gatos no dudan? Les dejo un extracto del poeta chileno.

"...El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato quiere ser sólo gato
y todo gato es gato desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro..."
Imágenes: P.Klee, P. Picasso. Poema al gato de P. Neruda: Oda.